El chocolate blanco en helados: ¿Una buena idea?

Chocolate blanco en helados

Comer chocolate es una de las mejores experiencias que podemos brindarle a nuestro paladar y, aunque en muchas ocasiones luchamos contra el impulso de disfrutarlo, la verdad es que siempre terminamos sucumbiendo a su intenso sabor. Sabemos que este ingrediente cuenta con una gran variedad de presentaciones y, aunque el chocolate negro es probablemente el más valorado de todos, existe otro que también podemos combinar con nuestros postres favoritos: el chocolate blanco. Su característico sabor y color lo separa completamente de cualquier otra clase, convirtiéndolo en el perfecto acompañante de innumerables platillos. Sin embargo, ¿ocurre lo mismo cuando se trata de helados?

Antes de descubrirlo, es importante conocer el origen de este magnífico dulce y cómo, a lo largo del tiempo, se transformó en un ingrediente estrella. La aparición del reconocido chocolate blanco se remonta al año 1930, cuando la compañía Nestlé lanzó al mercado una chocolatina llamada Galak, en la cual se sustituyó el típico chocolate por otro componente: la leche. A este, se le añadieron otros ingredientes como la manteca de cacao y el azúcar, dando un resultado particularmente dulce y delicioso que, para muchos, se convirtió en su favorito. La pasta, el licor y los sólidos del cacao presentes en la producción tradicional de chocolates, quedaron fuera de su elaboración y, en su lugar, se incorporaron sólidos y grasas lácteas.

Por otro lado, el proceso para trabajar con el chocolate blanco en la repostería, puede requerir de cierta experiencia y habilidades técnicas, ya que, al fundirse la manteca de cacao, tiende a separarse y crear un compuesto oleoso particularmente difícil de manejar. Además, es mucho más complicado teñirlo con colorantes caseros, por lo que se recomienda recurrir a la efectividad de colorantes especiales de repostería para garantizar un cambio de color efectivo. Aunque los usos más comunes del chocolate blanco se limitan a la cobertura de tartas, pasteles y mousses, existen quienes deciden aprovechar todas sus características al integrarlo como cobertura para helados.

Cómo hacer del chocolate blanco la mejor compañía para tus helados

Es cierto que este ingrediente es menos utilizado en comparación con los otros tipos de chocolate, pero esto no significa que no pueda aportar un sabor intenso a nuestros postres. Debido a su acentuado dulzor, es recomendable combinarlo con helados de sabores como la fresa, cuyo sabor acidulado sirve para equilibrar el producto final. Otra alternativa consiste en incorporarlo como cobertura en helados clásicos de chocolate, la dulzura y el ligero amargor serán la mezcla perfecta para pasar un rato disfrutando algo delicioso. Así que, ahora que sabes cómo utilizar el chocolate blanco en tus helados favoritos, ¿qué esperas para consentirte probándolo?

Si quieres comer chocolate, que sea con el mejor helado

Cada vez nos enamoramos más de la dulzura del chocolate, y cada vez encontramos nuevas maneras de intensificar su sabor al combinarlo con postres capaces de hacernos suspirar. En Ceasar’s Ice Cream sabemos lo mucho que disfrutas este ingrediente y por eso te ofrecemos los mejores helados hechos a base de pulpa de fruta natural, para que pases momentos increíbles en familia degustando la más suave textura en tu postre favorito. ¡Sabores únicos, deliciosos y que te harán agua la boca, esperan por ti!