Mitos y Verdades Sobre el Helado Que Te Sorprenderán

comiendo helado en un cono
Chocolate, fresa, vainilla o cualquier otro sabor. Sin importar cuál de ellos sea nuestro favorito, siempre estaremos dispuestos a disfrutar de un helado que nos haga olvidar cualquier preocupación. Pero, ¿qué tanto sabemos sobre ellos? Además de tratarse de uno de los postres más emblemáticos, también ha sido objeto de afirmaciones que desestiman la importancia de su valor nutricional o el efecto positivo que ejerce sobre nuestro organismo. ¡No más! Es hora de descubrir la verdad oculta detrás de los helados.

Mito: Los helados no son nutritivos

Aunque son considerados más como una golosina, lo cierto es que aportan una gran cantidad de vitaminas y minerales. Diversos estudios han demostrado que al incluir el consumo de helado en nuestro plan alimenticio, no sólo podemos perder peso, sino también regular la presión arterial, disminuir los dolores menstruales, prevenir el cálculo en los riñones, reforzar el sistema inmunológico y fortalecer nuestros huesos gracias a los elevados niveles de calcio que contiene. Además, la fibra, los lípidos, las proteínas y los aminoácidos que forman parte de este postre, mejoran nuestro sistema digestivo y llenan nuestro cuerpo de energía.

Mito: Los helados engordan

Esta es una realidad a medias, principalmente porque el efecto que pueda ejercer sobre tu cuerpo dependerá de la cantidad y la frecuencia con la cual los ingieras. El truco es conocer cuánto puedes comer de acuerdo al régimen alimenticio que te hayas planteado seguir, de modo que tu peso no se vea afectado en el proceso. Por otro lado, también influye la composición. Si se trata de sorbetes o de aquellos hechos a base de ingredientes lácteos, como la leche, los huevos o la nata, las probabilidades de engordar pueden aumentar o disminuir.

Mito: Los helados son malos para la garganta

“Si atraviesas una gripa, tienes prohibido comer helado”, al menos esto es lo que estamos acostumbrados a escuchar para evitar empeorar el malestar o las inflamaciones en la garganta. Sin embargo, comer helado puede ser la mejor solución para calmar la irritación y el dolor, especialmente si son de textura cremosa. A diferencia de los sorbetes o granizados, que contienen cristales de hielo, estos pueden ayudar a aliviar la sensación gracias a su suavidad.

Mito: Los helados provocan migraña

La cefalea es una respuesta brusca de nuestro organismo cuando ingerimos rápidamente alimentos fríos como los helados. La consecuencia es un agudo dolor de cabeza que puede extenderse a ciertas partes del rostro. Pese a que la sensación es incómoda, no es peligrosa ni provoca la aparición de migrañas, sólo se trata de un síntoma causado por la contracción de los vasos sanguíneos situados en el área más sensible del paladar. ¿Una forma de evitarlo? Sólo debes consumir el helado más despacio o inhalar por la boca para aliviar el malestar.

Mito: Comer helado en invierno te hace propenso a contraer gripa

Durante las épocas frías, es cierto que muchas veces preferimos tomar una taza de chocolate que comer un helado. Pero, elegir un postre como este no hace más probable el hecho de sufrir una gripa ni tampoco minimiza la obtención de nutrientes en nuestro organismo. ¡Es una creencia falsa! Así que no dudes en disfrutar de tu helado favorito durante cualquier época del año.

Deja Atrás Los Mitos y Deleita Tu Paladar Con el Mejor Helado

Disfrutar de sabores que te hagan experimentar sensaciones únicas, es uno de los mayores placeres que obtenemos al comer helados y Ceasar’s Ice Cream te los proporciona. Con una pulpa de fruta fresca, una magnífica cremosidad y una imagen que destaca la calidad de nuestros productos, ofrecemos opciones extraordinarias que invitan a explorar los sabores más representativos del trópico. ¡Un universo de color, sabor y momentos inolvidables esperan por ti!